El país avanza en un proceso de cambios políticos e institucionales, pero una pregunta continúa sin respuesta: ¿cuándo volverán los venezolanos a elegir presidente? En medio de las reformas que comienzan a desarrollarse en el país, María Corina Machado ha vuelto a colocar el calendario electoral en el centro de la discusión. La dirigente opositora pidió esta semana que las reformas económicas marchen en paralelo con el fortalecimiento institucional y la definición de una ruta que conduzca a nuevas elecciones presidenciales.
La oposición, sin embargo, no está actuando desde un único espacio. Una delegación encabezada por Dinorah Figuera mantiene conversaciones con el chavismo y tiene previsto regresar a la mesa, tentativamente, a partir del 15 de septiembre. El primer ciclo, celebrado en agosto, produjo acuerdos para avanzar en la renovación del Tribunal Supremo de Justicia y en la recuperación de activos venezolanos en el exterior destinados a atender la emergencia provocada por los terremotos de junio. La próxima etapa pretende abordar asuntos todavía más sensibles, entre ellos las garantías políticas y civiles, la libertad de expresión y las inhabilitaciones políticas.
María Corina Machado y Edmundo González Urrutia no forman parte directamente de esa mesa de negociación. Ambos han señalado que evaluarán sus resultados a partir de hechos concretos, entre ellos la recuperación de las instituciones democráticas, la liberación de presos políticos, garantías para los distintos actores y la definición de un cronograma presidencial. Machado reiteró esta semana la necesidad de establecer un calendario electoral, mientras Delcy Rodríguez ha asegurado que habrá un proceso electoral, aunque hasta ahora no se ha establecido públicamente una fecha.
El escenario muestra así una oposición que se mueve desde espacios distintos. Mientras una representación participa directamente en las conversaciones con el chavismo, Machado y González mantienen la presión sobre los resultados que debería producir ese proceso. Paralelamente, comienzan a registrarse movimientos institucionales: esta semana la Asamblea Nacional aprobó una reforma relacionada con el comité encargado de seleccionar a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia.
El calendario electoral se convierte, por tanto, en uno de los asuntos centrales de esta nueva etapa política. Todavía quedan por definirse la fecha, las condiciones de participación, las garantías para los distintos sectores y las reglas bajo las cuales se realizaría una eventual elección presidencial. Las próximas rondas de negociación podrían ofrecer señales sobre esas interrogantes y, especialmente, sobre el papel que tendrán los diferentes sectores de la oposición en el rumbo político de Venezuela.