Dinorah Figuera, representante de la Asamblea Nacional elegida en 2015 ante la mesa de negociación con el gobierno interino, aseguró este jueves que trabajará para conseguir la liberación de los presos políticos venezolanos “en los próximos días”.
La declaración ocurre después del primer acuerdo alcanzado entre las delegaciones encabezadas por Figuera y Jorge Rodríguez, mediante el cual se iniciará la renovación de todos los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia. La oposición sostiene que la transformación del sistema judicial podría permitir la revisión de procesos utilizados para encarcelar y perseguir a dirigentes, activistas, militares, periodistas y ciudadanos.
Mientras avanzan las negociaciones, al menos 84 antiguos presos y perseguidos políticos solicitaron que la mesa garantice la conformación de un TSJ independiente y la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral sin control partidista. También reclamaron condiciones que permitan la participación de todos los sectores en unas futuras elecciones.
La liberación de los presos políticos constituye una de las principales pruebas para medir la voluntad democrática del gobierno interino. No puede existir reconciliación mientras permanezcan ciudadanos encarcelados por disentir, denunciar abusos o ejercer sus derechos políticos.
Sin embargo, hasta este momento no se ha presentado una lista de posibles beneficiarios, un calendario de excarcelaciones ni un acuerdo para liberar incondicionalmente a todos los detenidos. Lo anunciado por Figuera representa un compromiso político, pero todavía no una medida ejecutada.
Venezuela no necesita que la libertad siga ocupando un lugar en la agenda de negociaciones. Necesita que las puertas de las cárceles se abran y que ningún ciudadano vuelva a perder su libertad por pensar distinto. La transición comenzará a tener rostro humano cuando los presos políticos regresen a sus hogares.