
Allan Romero (Honduras)
Aprendí a querer las noches,
A mí las noches me enseñaron a escribir, a soportar, a resistir, a insistir.
Me enseñaron a no perder la esperanza en la oscuridad.
De ellas aprendí que no son mezquinas: te entregan todo lo que tienen.
Me enseñaron a colgar sueños en las estrellas
y a confiar mis melancolías a la luna;
a escuchar los sonidos del silencio
y a entregarme por completo a esta soledad que,
lejos de romperme, me completa.
Aunque algunas noches no me gustan,
aprendí a meditar,
a conciliar mis dudas,
a no ahondar en sueños rotos.
Las noches me han librado de almas vacías,
de cuerpos en pena, de espíritus cautivos.
Y hay noches que me enamoran:
me abrazan, me susurran amor,
me cuelgan serenatas en el viento,
me liberan,
me arrancan de este mundo estrecho
y me muestran la infinitud universo que habito.
Aprendí a querer las noches
porque te extrañaba,
porque me hablan de vos,
porque me enseñaron a encontrarte
en cada estrella fugaz que guarda tus deseos.
Sí, aprendí a quererlas
simple y sencillamente
porque negra es la noche que amo.
Excelente eso es la noche,saludes Amigos
Maravilloso , éxitos a Barrios y Allan Romero por tan hermoso escrito.
Que hermoso poema, y es que las noches realmente son parte de nosotros es allí donde hay tantas ideas, preguntas y recuerdos. Y la última línea del poema es una bonita metáfora para cerrar.
Me gusta la sencillez de la escritura!
Muy buen argumento para querer las noches 😉
Que poesía tan profunda, me encantó
Me encantó! Sobre todo por que es Hondureño, espero pronto escriba tantos poemas para que publique un libro y poder disfrutarlos de mejor manera.
Qué linda reflexión, personalme también creo que las noches te dejan mucha enseñanza y liberación. Gracias por compartir y muchas gracias por el espacio. Qué linda inspiración