
Carta al amor que nunca se rinde
Elías Montenegro Amor: Te escribo sin saber si hoy eres presencia o recuerdo. No importa. Siempre vuelves, de una forma u otra: disfrazado de persona, de silencio, de pérdida o

Elías Montenegro Amor: Te escribo sin saber si hoy eres presencia o recuerdo. No importa. Siempre vuelves, de una forma u otra: disfrazado de persona, de silencio, de pérdida o

Miguel Darío Paredes Había una vez una gallina llamada Pepa, que vivía en una granja muy alegre. Pepa era curiosa y siempre quería probar cosas nuevas. Un día, mientras miraba

Samara Pineda Había una vez una niña llamada Alegría, a quien le encantaba dibujar todo lo que pasaba por su mente y también lo que soñaba. Solía hacerlo por las

Adelmo Barrios Martínez Cuentan que cuentan, los libros de historia también lo cuentan, pero lo cuentan más de la cuenta, y al fin de cuentas, yo se los voy a

Isabella Giménez Aguirre El frío se aferró a su piel como dedos invisibles cuando Lily Rose cruzó el límite de Posto Tenebris. No había pájaros ni insectos, solo el crujido

Samantha Carrión El humo del palo santo subía lento, enredándose como si quisiera quedarse flotando a su alrededor, suave, casi perezoso, dibujando espirales invisibles en el aire húmedo de la

Johana Cifuentes Si hoy fuera ayer, saldría en busca de la soga que apretó tu cuello. La lanzaría al vacío infinito de lo vivido. Borraría del mapa el refugio amoroso