Aprendí a querer las noches

Allan Romero (Honduras)

Aprendí a querer las noches,

A mí las noches me enseñaron a escribir, a soportar, a resistir, a insistir.

Me enseñaron a no perder la esperanza en la oscuridad.

De ellas aprendí que no son mezquinas: te entregan todo lo que tienen.

 

Me enseñaron a colgar sueños en las estrellas

y a confiar mis melancolías a la luna;

a escuchar los sonidos del silencio

y a entregarme por completo a esta soledad que,

lejos de romperme, me completa.

 

Aunque algunas noches no me gustan,

aprendí a meditar,

a conciliar mis dudas,

a no ahondar en sueños rotos.

Las noches me han librado de almas vacías,

de cuerpos en pena, de espíritus cautivos.

 

Y hay noches que me enamoran:

me abrazan, me susurran amor,

me cuelgan serenatas en el viento,

me liberan,

me arrancan de este mundo estrecho

y me muestran la infinitud universo que habito.

 

Aprendí a querer las noches

porque te extrañaba,

porque me hablan de vos,

porque me enseñaron a encontrarte

en cada estrella fugaz que guarda tus deseos.

 

Sí, aprendí a quererlas

simple y sencillamente

porque negra es la noche que amo.

 

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7 comentarios en “Aprendí a querer las noches”

  1. Que hermoso poema, y es que las noches realmente son parte de nosotros es allí donde hay tantas ideas, preguntas y recuerdos. Y la última línea del poema es una bonita metáfora para cerrar.

  2. Me encantó! Sobre todo por que es Hondureño, espero pronto escriba tantos poemas para que publique un libro y poder disfrutarlos de mejor manera.

  3. Shelsea Álvarez

    Qué linda reflexión, personalme también creo que las noches te dejan mucha enseñanza y liberación. Gracias por compartir y muchas gracias por el espacio. Qué linda inspiración

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