
Durante la cobertura de los terremotos, periodistas y medios denunciaron restricciones, amenazas y dificultades para acceder a zonas afectadas. Associated Press informó que Delcy Rodríguez reaccionó con hostilidad ante preguntas sobre el número real de víctimas y desaparecidos, mientras organizaciones internacionales han documentado durante años persecución contra periodistas, defensores de derechos humanos y voces críticas.
Una tragedia no suspende el periodismo: lo vuelve indispensable. Preguntar cuántas personas murieron, dónde están los desaparecidos o cómo se administra la ayuda no es atacar al país. Atacar al país es ocultar información que podría salvar vidas. El periodista no está para proteger la comodidad del poder, sino el derecho de la sociedad a conocer la verdad. (AP News)