Jhonathan Sáenz: la constancia que hace ruido

Fotografía: Moi Fernández

De las redes sociales a un corto que conmueve medio mundo

Lo vi en pandemia, en el rectángulo mínimo de una pantalla, ensayando escenas como quien enciende una vela en pleno apagón. Años después, Jhonathan Sáenz confirma que su talento no se sostiene en la suerte, sino en la insistencia: una historia marcada por pérdidas, migración, dudas, escritura y un cortometraje —Nuestro Silencio— que ya está tocando fibras en varios países.

Actor y guionista colombiano radicado en Madrid, Jhonathan Sáenz convierte la vulnerabilidad en oficio y la constancia en estrategia de vida. En una conversación íntima, me habló del día en que la muerte de su abuela lo obligó a elegir el escenario, del giro migratorio que lo salvó del colapso emocional y del nacimiento de Nuestro Silencio, un proyecto levantado —según sus propias palabras— “con muy poco y con muchísimo amor”.

La noticia, por decirlo sin maquillaje, es esta: Jhonathan Sáenz no está “intentándolo”; está construyendo. Y eso fue lo primero que pensé mientras lo escuchaba hablar, sin poses ni frases prefabricadas. Su historia no entra por la puerta grande del escándalo, sino por la rendija íntima de la disciplina: la que nadie aplaude, pero lo sostiene todo cuando el mundo se cae.

Mientras hablamos, volví mentalmente a la pandemia. A ese momento extraño en el que muchos buscábamos señales de vida en las pantallas. Ahí lo vi por primera vez: probando escenas, arriesgando emociones, haciendo del formato pequeño un territorio propio. Con el tiempo, fui viendo cómo su camino se ensanchaba sin prisa: cortometrajes, ficción, escritura. Y detrás de todo, un sueño trabajado con paciencia y una honestidad que no se finge.

El punto de quiebre —el que define carácter— aparece temprano en nuestra conversación. “Sentí que realmente podía dedicarme a esto… después de una función de teatro”, me dijo. Ese día había fallecido su abuela paterna. Aun así, salió a escena. Al terminar, el director se le acercó y le dijo algo que le quedó tatuado: yo no hubiese sido capaz de pararme en el escenario sabiendo lo que tú sabías. Ahí entendió que, si podía sostenerse en el dolor, también podría sostenerse en la incertidumbre del oficio. “Fue ese día, hace once años, que dije: me voy a dedicar a esto cien por ciento”.

El día decisivo

Su carrera no ha sido explosiva; ha sido gradual. Se lo dije durante la entrevista y él lo confirmó sin romantizarlo. “Cada proceso te enseña algo distinto… de todo aprendes”. Escucharlo es entender que avanzar despacio no es un defecto, sino una forma de inteligencia emocional. Cada experiencia —incluso las que duelen— termina empujando la siguiente.

Cuando hablamos de cámara, su respuesta fue más humana que técnica. Confesó que al principio no le gustaba verse, que tuvo que trabajar la autoaceptación. “Ahí te das cuenta de que tu vida personal y la profesional van de la mano”. Pero también habló de algo más profundo: la permanencia. “Crear un personaje que alguien puede ver hoy… y volver a ver dentro de veinte años”. Esa idea —la de quedar grabado en el tiempo— no la dijo con vanidad, sino con respeto.

Migrar fue el segundo gran punto de inflexión. España no significó solo cambiar de país, sino salir de una etapa emocionalmente asfixiante. Me habló de pérdidas familiares, de ansiedad acumulada, incluso de consecuencias físicas del estrés. Llegar fue, en sus palabras, un alivio. Volver a casa, sentirse protegido, bajar la guardia por un momento.

En lo profesional, el golpe fue otro: reaprender, adaptarse, entender una industria distinta. Sin embargo, algo se repite en su relato: la aparición de personas clave.

“He tenido ángeles”,

Representantes, maestros, amigos que creyeron en él cuando todavía estaba construyendo piso. En un medio tan inestable, ese respaldo no es menor: es oxígeno.

También hablamos de identidad. De no encajar del todo. De estar “en medio”. Ni completamente leído como español, ni encasillado como latino. Jhonathan tomó una decisión clara: posicionarse como actor latino y trabajar desde ahí. Una elección que no es solo cultural, sino estratégica. El mercado necesita entender quién eres antes de abrirte la puerta.

Migrar y rearmarse

La duda más grande no fue artística, sino práctica: cómo mantenerse activo en una industria que no garantiza continuidad. Esa inquietud lo llevó a escribir, a producir, a crear sus propios proyectos. “Tenía que hacer algo con esa duda”, me confesó. Convertir la ansiedad en acción.

Antes de Nuestro Silencio ya había una señal clara: En Galicia llueve, un corto nacido del rechazo —no les dieron un papel— que terminó acumulando millones de visualizaciones. El mensaje era evidente: había público, había interés, había historia.

Nuestro Silencio llegó después, casi como un regalo. Lo escribió desde una herida personal, lo rodó con un equipo pequeño y una energía que él mismo describe como “mística”. Me habló del rodaje, del montaje, de las miradas, del cuidado. Y, sobre todo, de la respuesta: mensajes desde Estados Unidos, Brasil, México, Colombia, España, Chile. En apenas días, el corto empezó a circular con fuerza.

La entrada a festival fue otra de esas casualidades que parecen ficción: no iban a postular, extendieron la convocatoria, trabajaron a contrarreloj y lo lograron. Historias así no necesitan exagerarse; se sostienen solas.

Cuando le pregunté por su ritual creativo, la respuesta fue reveladora: no abre un guion en cualquier parte. Espera calma, música, silencio. “Esa primera lectura me lleva directo al universo del personaje”. Luego escribe, imagina, construye capas. El oficio como refugio.

Cuando el silencio habla

Hacia el final, le propuse una serie de preguntas breves. Una de sus respuestas quedó flotando en el aire: si tienes un sueño, hazlo; deja de pensarlo tanto. No lo dijo como frase motivacional, sino como advertencia. El sofá no construye nada.

Le pregunté qué repetiría si tuviera que empezar de cero. No dudó: “Lanzarme. Palante”. Y ahí entendí que su verdadero diferencial no es el talento —que lo hay— sino la resistencia emocional. En un mundo saturado de aspirantes, quien insiste con honestidad termina destacando.

Al terminar la entrevista, me quedó una certeza clara: los sueños no comienzan cuando se logran, sino cuando se sostienen en silencio. Jhonathan Sáenz decidió hacerlo así desde muy joven. Sin ruido. Sin atajos. Con una constancia que, cuando madura, deja de ser esfuerzo y se convierte en camino.

Nota breve

El actor colombiano Jhonathan Sáenz se suma a la esperada segunda temporada de The Night Manager —conocida en España como El Infiltrado— interpretando a Carlos Cabrera, hijo de José Cabrera, personaje encarnado por Luis Fernando Hoyos. Aunque por confidencialidad no se revelan detalles de la trama, esta nueva entrega amplía el universo de la serie y profundiza en el entramado de los socios de Rupert, rol icónico de Hugh Laurie. La ficción vuelve a estar liderada por Tom Hiddleston y Olivia Colman, con un reparto internacional que incluye a Diego Calva, Cristina Omaña y Camila Morrone, consolidando una producción de alto calibre.

Comparte este artículo

36 comentarios en “Jhonathan Sáenz: la constancia que hace ruido”

  1. Viviana Mesias

    He visto, en primera línea, el crecimiento y la insistencia en la actuación de éste magnífico hombre. Y lo que describe el autor de este reportaje sobre él, está tan alineado con mi visión que ha colocado las palabras justas donde yo solo tengo imágenes y recuerdos.

    1. Jhonathan Sáenz

      Eres uno de mis pilares y bigas de este sueño , sin duda soy mejor hombre gracias a ti y por ende un mejor artista. Gracias Por todo tu apoyo ❤️

  2. Cuando a todo lo que haces en la vida le metes corazón y mucho esfuerzo, todo llega. Me hace increíblemente feliz que estés alcanzando tus sueños y metas, pero esto no ha hecho más que empezar y yo no me lo pienso perder❤️

    1. Valentina Madrid

      Muchas felicidades, tito. Gracias al entrevistador que redacto lo más fiel a su entrevistado. Las personas que encienden su luz tienen a crecer exponencialmente. Y con tu energía y el ser humano tan divino que eres, vendrán muchas más. Pequeños pasos nos llevan a metas gigantes. Siempre es constancia y fé algo siempre has tenido. Un abrazo enorme.

  3. Fernando Murillo

    Muchísimas felicitaciones hijo querido, eres grande, siempre estoy y estaré muy orgulloso de ti. Como siempre te he dicho, estas para grandes cosas ,para grandes proyectos y lo vas a lograr. Te quiero muchísimo hijo querido. Un fuerte abrazo y muchísimas bendiciones.

  4. Fernando Murillo

    Muchísimas felicitaciones hijo querido. Eres grande, siempre has estado y estaras para grandes cosas y lo vas a lograr, siempre estaré muy orgulloso de ti. Un fuerte abrazo hijo querido y muchísimas bendiciones

  5. Diego Marquez

    Felicitaciones pri estas para grandes cosas 👏🏽👏🏽👏🏽nos sentimos muy orgullosos Dios te bendiga siempre y te siga guiando por los buenos proyectos

  6. Se nota cuando un actor pone el corazón en lo que hace. Tu trabajo refleja pasión auténtica, amor por el arte y una dedicación constante que va más allá del talento. La disciplina y la perseverancia que demuestras en cada proyecto se sienten en cada gesto, en cada mirada y en cada escena. No solo interpretas personajes: les das vida con compromiso, respeto y verdad. Es un privilegio ver a alguien que trabaja con tanta entrega y coherencia a lo largo del tiempo.

  7. Qué lindo presenciar el proceso de un gran amigo, gran persona y gran artista! Te quiero montones y te admiro un montón por tanta constancia y perseverancia. Abrazo enorme

  8. Bere Chavarria

    Eres increíble como actor pero aún más cómo persona.
    La vida y Dios sigan premiando tu constancia.
    Nunca te rindas porque al final la recompensa será la que tú elijas.
    Felicidades bello pecado.
    Besos 💋

  9. Jonathan ha conquistado mi Alm a, es un niño super talentoso , super guerrero y le describes con tanta pasión ❤️‍🔥 , que lindo poder leer más sobre su recorrido porque nos hace querer saber más y sobre todo desearle todo el éxito que se merece . Bravo ambos . Disfrute mucho este reportaje .

  10. Siempre es una gran alegría leer entrevistas de los amigos y acompañar, a través de sus palabras, la evolución de su trayectoria. Te deseo el mayor de los éxitos y que sigas construyendo ese sueño tan maravilloso que llevas dentro. Enhorabuena.

  11. Redacción Carlos Luis Barrios

    Jhonathan, de verdad ha sido un placer entrevistarte y sumarte a esta comunidad de talentos que tanto valoro. Seguir tu camino y apostar por tu trabajo ha sido tan oportuno como inspirador.

    Se nota la entrega, la disciplina y la pasión que pones en lo que haces. Mucho ánimo y mucha fe: lo estás logrando, paso a paso. Tu trabajo, con esa constancia, te va a llevar exactamente al lugar donde quieres estar.

    Sigue creyendo. Siempre.

    1. Jhonathan Sáenz

      Carlos, de verdad que te agradezco muchísimo tu reportaje. Me ha emocionado profundamente. Tú también tienes un talento increíble; creo que hay muy pocos periodistas que trabajen con tanta limpieza y honestidad como tú.

      Te deseo lo mejor del mundo y que no te detengas nunca, porque te espera un gran futuro. Ya sabes que tienes mis primicias de por vida.

      Un abrazo enorme.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio