La gallina que quería usar zapatos

Miguel Darío Paredes

Había una vez una gallina llamada Pepa, que vivía en una granja muy alegre. Pepa era curiosa y siempre quería probar cosas nuevas. Un día, mientras miraba a los niños jugar, pensó:

—¡Yo también quiero usar zapatos!

Así que fue al corral y se puso a buscar. Primero probó con unas botas de lluvia que encontró junto al granero. Pero eran tan grandes que, cada vez que caminaba, hacía ¡plof, plof! y se caía de pico.

Después probó con unos zapatos de tacón de la granjera. Caminó dos pasos y… ¡pum! Se resbaló y terminó rodando como una pelota. Las vacas se rieron tanto que casi se les derrama la leche.

Finalmente, Pepa encontró unas zapatillas deportivas de un niño. Eran más pequeñas, pero aun así le quedaban enormes. Cuando intentó correr, los zapatos salieron volando y cayeron en el charco de los cerdos. Los cochinitos, felices, empezaron a jugar fútbol con ellos.

Pepa se quedó mirando y pensó:

—Quizás no necesito zapatos para ser especial… ¡Mis patas de gallina ya son perfectas para mí!

Ese día, en lugar de zapatos, Pepa decidió bailar descalza en el corral. Y todos los animales se unieron a la fiesta: las vacas hacían palmas, los patos cantaban y los cerdos jugaban con las zapatillas como si fueran pelotas.

Moraleja: No necesitamos copiar lo que otros tienen para ser felices. Lo mejor es aceptar lo que nos hace únicos… ¡y disfrutarlo con alegría!

Miguel Darío Paredes Suárez es un joven de 16 años, nacido en Barquisimeto, Estado Lara. Estudia quinto año de bachillerato y combina su pasión por el baloncesto con su participación en el grupo Scout Roland Erasmus Philips. Creativo y solidario, disfruta inventar historias para niños pequeños, con las que busca entretener, enseñar y despertar la imaginación.

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